El síndrome del burnout está muy presente tanto en los entornos de trabajo como en las conversaciones entre compañeros de trabajo y amigos, y es algo totalmente normal. Los últimos estudios y estadísticas dicen que entre el 55 y el 68% de los españoles lo sufren o han sufrido en algún momento de su vida.
Entender qué es, cómo podemos identificarlo y cómo podemos prevenirlo es muy importante, y son justo los temas que vamos a tratar en esta guía que hemos preparado para ti.
¿Qué es exactamente el Síndrome de Burnout?
La primera pregunta que tenemos que responder es justamente esta: ya que el burnout está en las conversaciones del día a día, y varias veces al año es un tema comentado incluso en distintos programas de televisión, ¿qué es?
En pocas palabras, el Síndrome de Burnout es un trastorno psicológico que se da en el mundo laboral, aunque es tan potente que suele afectar a todas las áreas de la vida de la persona que lo sufre.
Normalmente las consecuencias son un agotamiento general, tanto físico como mental e incluso emocional, provocando una apatía generalizada y, aunque su precursor suele ser el estrés, hay que saber diferenciarlo de él.
¿Cómo se suele llegar al burnout?
Una de las cosas interesantes del burnout es cómo llega, ya que es uno de esos síndromes que van apoderándose de nosotros poco a poco. Esto hace que muchas veces el propio trabajador no se dé cuenta hasta que ya es tarde.
Por ello, es fundamental la prevención y la vigilancia, ya que el propio afectado no va a poder darse cuenta de lo que le está ocurriendo. Las consecuencias pueden ser catastróficas tanto para el que lo sufre como para la empresa, llegando al nivel que el afectado no puede realizar su trabajo debido a ese agotamiento.
¿Por qué suele llegarse al burnout?
Más adelante abordaremos este tema en profundidad, en un punto dedicado a los factores responsables. Pero, como ya te lo estarás preguntando, preferimos darte un adelanto.
Los principales conductores hacia el burnout son:
- Estrés crónico en el trabajo.
- Sentimientos negativos hacia el rol que se tiene dentro de la empresa y en el proceso de trabajo.
- Sentimientos negativos añadidos hacia las personas con las que trabajamos, ya sean compañeros de trabajo, mandos superiores, subordinados o incluso la propia dirección.
¿Qué diferencias hay entre el estrés y el burnout?
Aunque el burnout es una consecuencia del estrés, tienen unos síntomas muy diferentes, y justo ahí es donde está la clave donde podemos identificar ambos.
El estrés, como concepto, es una presión más elevada de la cuenta (en este caso, en el trabajo, pero puede ser en cualquier ámbito de la vida) y el trabajador suele reaccionar siendo más activo y esforzándose más.
Esta es una de las claves: ese sobreesfuerzo va a hacer que el trabajador tenga más ansiedad y esté más reactivo, ya que está enfocado en la tarea a realizar. Entre las consecuencias más normales están la tensión acumulada, cansancio extremo o insomnio por no poder relajarse, por ejemplo.
El burnout es muy distinto, ya que ocurre cuando el trabajador alcanza su pico de estrés continuado, y cambia la forma en la que se enfrenta al trabajo.
Donde antes había ansiedad e hiperactividad, las tornas cambian y vamos a ver pasividad, como un colapso. Nos encontraremos ante una persona distante y apagada, como si se le hubiera acabado la energía física y la mental.
¿Cuántos trabajadores sufren estrés y burnout en España?
Un estudio muy interesante del año 2025 de Unobravo nos da las claves de cuántos trabajadores sufren tanto estrés como burnout en España, y los datos son tremendos.
Entre las conclusiones de este informe destacan varios puntos:
El Top5 del estrés laboral en España
Seguro que, de una u otra forma, te sientes identificado con ello, porque las 5 causas que más afectan a los trabajadores en España según este estudio son:
- La carga de trabajo excesiva o poco realista, que afecta ni más ni menos que al 41% de los encuestados, es decir, casi la mitad de los trabajadores.
- Una jornada laboral demasiado larga es la segunda causa, con un 33% de los trabajadores afectados.
- Para terminar este pódium del estrés tenemos la falta de reconocimiento o aprecio, afectando al 31%.
- En el cuarto puesto, la mala gestión y el mal liderazgo, tan sólo un punto por debajo, con un 30%.
- Por último en este Top5, el salario inadecuado o demasiado bajo es fuente de estrés para el 26%.
Como ves, hay un poco de todo, desde temas de conciliación hasta otros de gestión de personas y emocional. Si lo piensas, tiene todo el sentido que estos cinco conceptos sean los que más estrés añadan a la ecuación.
¿Cuáles son las ciudades que más estrés laboral tienen?
Aquí entramos en uno de los grandes meollos de la cuestión. En el Top10 de las ciudades con más estrés, al menos la mitad de los trabajadores han experimentado burnout.
La ciudad con un mayor porcentaje es Las Palmas de Gran Canaria, donde un 70% de los trabajadores ha sufrido burnout, estando Sevilla sólo un punto por debajo, quedando en un 69%.
A partir de ahí tenemos varias ciudades rondando el 60% de trabajadores que han sufrido burnout, tales como Bilbao (63%), Gijón (61%), Jerez de la Frontera (61%) o Málaga 59%.
El resto se acercan más al 50%, tales como Madrid (56%), Oviedo (55%), Córdoba (50%) o Barcelona (49%).
El dato, como puedes observar, es muy preocupante…
¿Qué ocurre en los países de Latinoamérica?
Aunque no existen estadísticas oficiales y normalizadas, sí que hay varios estudios por países que nos permiten darnos cuenta de cómo afecta el Síndrome de Burnout a distintos países dentro de Latinoamérica.
Por ejemplo, el 91% de los trabajadores argentinos se identifican con este burnout, debido a la sobrecarga y el pluriempleo.
En la parte alta de la tabla también está Chile, con un 89% de los trabajadores, en especial por las largas jornadas de trabajo, ya que la mitad de los trabajadores afirma trabajar horas extra.
Panamá, Perú o Ecuador rondan todos ellos el 80%, mientras que en Perú, por ejemplo, es el país donde más burnout diario se reporta.
Como puedes observar, es un problema global que debemos intentar atajar.
¿Cuáles son los síntomas principales del burnout?
El burnout, como todos los síndromes complejos, tiene una esencia común. Después, cada persona los exterioriza de una forma totalmente diferente, pero sí que podemos observar un patrón que podemos medir si nos fijamos bien.
Para ello debemos diferenciar dos tipos de síntomas, unos que se pueden exteriorizar más, y otros que van más por dentro.
Qué puedes notar de un trabajador que sufre burnout
Si notas un cambio en un trabajador que le hace estar más enfadado, con cambios de humor brusco, irritable y que tiende a aislarse y antes no lo hacía, tienes un indicador muy claro de que algo está ocurriendo.
No tiene por qué ser burnout: también puede ser un pico de estrés importante en su vida personal. Sin embargo, son señales de alerta que debes atender, porque muy probablemente tengas a un trabajador que, si aún no está sufriendo burnout, está en el camino.
Y qué va a notar un trabajador que lo sufre, aunque no sepa identificarlo
Una cosa es lo que exteriorizamos, como ese enfado, y otra muy distinta lo que sentimos por dentro.
Un trabajador que sufre burnout lo normal es que se sienta solo, que sufra ansiedad pero no sepa identificar muy bien por qué y que tenga la sensación de que él tiene que estar a todo.
Si a esto le añadimos que te notas actuar o hablar con cinismo, o mejor quedarte callado que hablar, te sientes apático o te descubres sospechando por todo, también son signos claros de que el burnout puede estar avanzando.
Pero también hay signos médicos
El burnout es un síndrome que viene del trabajo, pero afecta a todos los elementos de la vida, por lo que las consecuencias se notan fuera de él.
Entre estos síntomas están los dolores frecuentes en la espalda, que el trabajador enferma más a menudo por gripes o que se resfría más, incluso pueden aparecer algunas alergias.
En ocasiones, estos síntomas vienen de la mano de una pérdida de peso.
Si te fijas, todos estos síntomas los podríamos achacar al estrés, pero el estrés en el trabajo debe ser algo puntual, nunca estructural. Cuando se convierte en algo del día a día, al final las consecuencias nos llevan al burnout.
¿Cómo podemos prevenir el burnout?
La prevención del burnout no es cosa del trabajador ni de la empresa de forma individual, ambos tienen que trabajar en conjunto para que la cosa funcione.
¿Qué puede hacer la empresa para prevenir el burnout?
Por supuesto, la empresa es uno de los pilares, ya que el burnout se desarrolla en el trabajo, y este tema debemos tratarlo con humildad y voluntad de mejora.
La empresa debe montar los procedimientos adecuados para vigilar la salud mental de su equipo y, en el caso de que se detecte algo, tener unos protocolos claros para poder abordarlo.
También debe monitorizar el estrés que tiene cada trabajador y su sentimiento de pertenencia, ya que uno de los factores del burnout es la apatía y los sentimientos negativos hacia el propio trabajo.
Por último, también es muy importante saber identificar dónde tenemos un problema, si es que lo hay. Si en un departamento comienzan a salir casos de burnout, no debemos mirar para otro lado, debemos estudiar la situación para ponerle remedio.
¿Y qué puede hacer el trabajador?
El trabajador también tiene cosas por hacer.
Quizá lo fundamental es intentar no sobrecargarse de tareas, ya que ese pico de estrés continuado es lo que va a iniciar el descenso hacia el burnout. Para ello debe tener la confianza de sus superiores para poder comunicarlo y poder pedir ayuda.
En algunos casos, hay que aprender a controlar las emociones, ya que pueden ser un inicio sin vuelta atrás en la pendiente hacia el síndrome del burnout y, muchas veces, debemos aprender a tomarnos las cosas de una forma menos personal.
Las expectativas laborales también son muy importantes y debemos mantener la cabeza fría tanto en época de cambios como de posible estancamiento. Cuanto más estables permanezcan los sentimientos del trabajador hacia sus funciones, mejor irá su autoestima y su validación personal.
¿Qué profesiones y sectores son las que tienen mayor tasa de burnout?
Por último, te queremos contar qué sectores y profesiones son las que mayor tasa de burnout tienen en España a día de hoy.
Profesionales de contratación, recursos humanos y formación son los que más burnout han sufrido
Los profesionales que más burnout han sufrido, con un 73% (es decir, prácticamente 3 de cada 4), tienen que ver con la formación y la contratación. Nos referimos a profesionales del área de personas y recursos humanos, y formadores tanto internos como externos.
Tiene todo el sentido porque, a fin de cuentas, es un sector que está constantemente en contacto con personas y manejando situaciones de estrés que, a la larga, acaban afectando.
El segundo, el sector sanitario
El segundo sector de la lista es el sanitario, afectando desde médicos hasta asistentes sociales, pasando por enfermeras o celadores.
En este sector, hasta el 59% de sus trabajadores declaran haber sufrido burnout, siendo históricamente un sector que siempre está a la cabeza en esta lista.
Hostelería, ocio y deporte en el tercer escalón
Con sólo un punto menos, es decir, con un 58% de profesionales que han declarado haber sufrido síndrome de burnout, tenemos los sectores de la hostelería, el ocio en general y el deporte.
Una vez más, el hilo conductor es el trato con personas, muchas veces en una situación asimétrica y, además, sin apoyo en tiempo real por parte de una estructura empresarial, sometiéndoles a estrés.
Completan el Top5 tecnología y transporte
Tecnología e informática tiene un 56% de trabajadores con burnout mientras que transporte queda en un 49%, y ambas cifras son muy preocupantes.
En el caso del transporte, se cumple algo análogo al punto anterior. En tecnología la gran responsabilidad, la carga de trabajo y los deadlines, muchas veces muy ajustados, hacen que la cifra de burnout se dispare.
El burnout es un problema muy real
Como puedes ver, el burnout es un problema muy real, afectando a más de la mitad de los trabajadores en algún momento de su vida, y por ello debemos tomarlo muy en serio, conociendo todas sus facetas para poder proponer soluciones.
Porque, aunque se están realizando esfuerzos por parte de las empresas para atajarlo, la realidad es que queda mucho camino aún por recorrer.













